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 FAMILIA ESPIRITUAL

Jornadas de Semana Santa

"Como el Padre me amó"

Via Crucis

Cancionero VIA CRUCIS

En este cancionero, la música se convierte en el puente que nos permite profundizar en el misterio de la Pasión. Al entonar cada estrofa, buscamos que el corazón se sintonice con el sacrificio de Cristo, transformando la meditación en una oración viva que nos prepara para la alegría de la Resurrección.

1. Brazos rígidos y yertos

por dos clavos traspasados,

que aquí estáis por mis pecados

para recibirme abiertos,

para esperarme clavados.

Cuerpo llagado de amores,

yo te adoro, yo te sigo,

yo, Señor de los señores,

quiero partir tus dolores,

subiendo a la Cruz contigo.


UNA CRUZ ESTA VACÍA

ESPERANDO AL LLAMADO

¿QUIÉN VENDRÁ A PONER SU ALMA,

SU CORAZÓN TRASPASADO?

¿QUIÉN MI VOZ HA ESCUCHADO?


2. Quiero en la vida seguirte

y por sus caminos irte

alabando y bendiciendo,

y bendecirte sufriendo,

y muriendo bendecirte.

Que no ame la poquedad

de cosas que van y vienen;

que adore la austeridad

de estos sentires que tienen

sabores de eternidad.


3. Que sienta una dulce herida

de ansia de amor desmedida;

que ame tu ciencia y tu luz;

que vaya, en fin, por la vida

como Tú estás en la Cruz:

de sangre los pies cubiertos,

llagadas de amor las manos

los ojos al mundo muertos

y los dos brazos abiertos

para todos mis hermanos.


UNA CRUZ ESTA VACÍA

ESPERANDO AL LLAMADO

¿QUIÉN VENDRÁ A PONER SU ALMA,

SU CORAZÓN TRASPASADO?

¿QUIÉN MI VOZ HA ESCUCHADO? (2v)


1. Por el dolor creyente

que brota del pecado,

por no haberte querido

de todo corazón,

por haberte, Dios mío,

tantas veces negado,

con súplicas te pido

de rodillas perdón.


CONCÉDEME UN ALMA LAVADA POR TU AGUA,

UN CORAZÓN TAN PURO COMO EL QUE TRASPASADO

ME HA RECONCILIADO Y DADO EL AMOR.


2. Por haberte perdido,

por no haberte encontrado,

porque es como un desierto

nevado mi oración,

porque es como una hiedra

sobre el árbol cortado

el recuerdo que brota

cargado de ilusión.


3. Porque es como la hiedra,

permite que te abrace,

primero amargamente,

lleno de amor después,

y que a ti, viejo tronco

poco a poco me enlace,

y que mi vieja sombra

se derrame a tus pies.



1. Lo he traicionado y entregado a los

malvados;

lo he coronado con espinas puntiagudas.

Yo he atravesado con la lanza su costado;

lo he clavado en un madero y aún me ama.


FUE EL MISMO DIOS,

QUIEN DIO SU VIDA EN UN MADERO POR

AMOR.

FUE EL MISMO DIOS,

QUIEN DERRAMÓ SU SANGRE PARA

DARME VIDA.

FUE EL MISMO DIOS,

QUIEN ACEPTÓ MORIR

ATRAVESADO Y DESGARRADO POR LOS

CLAVOS.

FUE EL MISMO DIOS,

QUIEN ME HA SALVADO DEL PECADO Y DE

LA MUERTE,

FUE EL MISMO DIOS.


2. Me ha entregado a su Madre con amor,

me ha lavado con amor los pies llagados.

Él me ha curado las heridas del pecado,

me ha amado desde antes que naciera.


3. Me ha enseñado cómo seguirlo y amarlo,

me ha llamado para una gran misión.

Él me ha escogido para ser un apóstol,

para anunciarlo con mi vida hasta la muerte.​


PUEBLO MÍO, QUÉ TE HE HECHO,

EN QUÉ TE HE OFENDIDO, RESPÓNDEME

(2V)


1. Yo te saqué de Egipto,

Y por cuarenta años

Te guie en el desierto;

Tú hiciste una cruz para tu Salvador.

​2. Yo te libré del mar,

Te di a beber el agua

Que manaba de la roca;

Tú hiciste una cruz para tu Salvador.


3. Yo te llevé a tu tierra,

Por ti vencí a los reyes

De los pueblos cananeos;

Tú hiciste una cruz para tu Salvador.


4. Yo te hice poderoso,

Estando yo a tu lado

Derroté a los enemigos;

Tú hiciste una cruz para tu Salvador.


PERDONA A TU PUEBLO SEÑOR,

PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE

SEÑOR


1. No estés eternamente enojado

no estés eternamente enojado,

perdónale Señor.


2. Por las espinas que te punzaron,

por los tres clavos que te clavaron,

perdónale Señor.


3. Por las tres horas de tu agonía

en que por madre diste a María,

perdónale Señor.


4. Por tus profundas llagas crueles,

por tus salivas y por tus hieles

¡Perdónale, Señor!


5. Por las heridas de pies y manos,

por los azotes tan inhumanos.

¡Perdónale, Señor!


6. Por tu poder y amor inefable,

por tu misericordia entrañable,

¡Perdónanos, Señor!​

1. Abiertos los brazos pegados al

árbol, la sangre corría de Dios

que moría, sentía apretarse el

dolor como dardo, clavado en la

cruz y su amor que lucía.

Vinagre le dieron y dulce miraba,

desprecio mostraban y amor

devolvía sus ropas jugaban, la vida

les daba, inerte pendía y ya nada lo ataba.


AL VERLO CLAVADO Y EN

GOZO DOLIENTE,

QUEBRADO EN TODO,

ENTERO EN LA ESENCIA,

LA MADRE VIVÍA AFLICCIÓN

IMPALPABLE, REGADA POR RÍOS

DE VIDA Y PRESENCIA.


2. El día lloraba la escena imposible,

Jesús ofreciendo su vida en

rescate por todos aquellos que

son miserables, los hombres que

habían dejado a su Padre.

La hora ha llegado y la muerte

con ella, el Señor ya se muere, la

vida se aleja pero la esperanza ya

brota con fuerza, la luz infinita

brilla en las tinieblas.


SI TÚ POR VENTURA

MIL CRUCES RECIBES

ABRAZA ESA SUERTE DE MALES

BENDITOS.

TE ACERCAN A AQUEL

QUE HABITÓ ENTRE LOS HOMBRES,

AQUEL QUE MURIÓ

POR LLEVARNOS AL CIELO.

EN LA CRUZ DE MADERA

JESÚS NOS RECUERDA

SU ESTAR CON NOSOTROS,

PERPETUA TERNURA.

ESTARÁS CON NOSOTROS

ASÍ HAYAN TORMENTAS,

SEÑOR DE LAS FIDELIDADES ETERNAS.

1. Madre santa, Madre amada,

yo te elevo mis plegarias.

Son mis lágrimas rocío que a los

pies de la cruz se derraman al ver

que tú me amas.

Si estoy lejos de tu lado,

volveré junto a tu mano

y al calor de tu ternura

podré ver al Señor

y beber de su amor que perdura.

De rodillas frente a tu Hijo

puedo amar como yo nunca

he amado al Señor de los dolores

Madre buena son tus flores

mi consuelo en el dolor.


MADRE DEL CRUCIFICADO

NOS ABRAZAS CON TU MANTO

Y EN EL FRÍO DE LA NOCHE

VA TU FUEGO CALENTANDO

EL CORAZÓN DEL PEREGRINO

QUE POSTRADO EN EL CAMINO

BUSCA EL ROSTRO DEL SEÑOR

Y ASÍ VOLVERÁ A VER LA VIDA

EN UNA CRUZ

EN EL AMOR, EN EL SEÑOR.


2. Sé tu Madre, mi mirada,

para ver con fe el dolor y

sea tu manto mi morada

para ver desde allí

al Señor que pronuncia mi nombre.

Sólo el hombre que se aferra

a tu Hijo en esta guerra,

sólo aquél que en pie lo mira

beberá de su herida

que sangra de amor y de vida.

Y tus rosas que derraman

la dulzura y el aroma

de tu inmaculado amor son la

pureza que me toma y cual

corona reinas en mi corazón.